miércoles, octubre 28

Eros y Tánatos


Te sorprende, ¿no?
Esa segunda persona del singular de imperativo,
inquisidora y suplicante.
Pero sobre todo, impúdica.
Te asusta, ¿verdad?
como un cuerpo tan suave y cálido
puede hacerte sentir
el hielo y el fuego
y todo a la vez...
Es esquizoide,
sentir el edén al entrar en mis entrañas
y que se lea el dolor con una mueca macabra.
Resignate,
éste es el monstruo que tú has creado.

1 comentario:

muba dijo...

Punzante e hiriente!
me gusta.